Cuatro de las mejores frases iniciales del cine.
"Infiltrados" (2006)
"No quiero ser un producto de mi ambiente, quiero que el ambiente sea un producto mío".
Un film de Martin Scorsese con un inicio fuerte, impactante, o al menos reseñable.
Con esta frase, esta película que arrasó en los Oscars hace una declaración de intenciones: más vale que no me toques las narices, porque aquí mando yo. O algo así diría Jack Nicholson.
"Kill Bill Vol. 1" (2003)
"¿Te parezco un sádico? Vaya. Apuesto a que ahora mismo podría freír un huevo sobre tu cabeza si quisiera".
Con esta frase, acompañada de la cara ensangrentada de Uma Thurman en un imponente primer plano en blanco y negro, comenzó una de las sagas más alabadas de este siglo. Además, Quentin Tarantino añadió una frase más, esta vez escrita sobre la pantalla a modo de cita, que definiría todo lo que estaba por venir: "La venganza es un plato que se sirve mejor frío".
"El señor de los anillos: La comunidad del anillo" (2001)
"El mundo ha cambiado. Lo siento en el agua. Lo siento en el aire. Lo huelo en el aire".
Ya podía olerlo y sentirlo... ¡Menuda se lió en casi diez horas de metraje en la Tierra Media! Peter Jackson decidió empezar así, con este misterio y la voz seductora de Cate Blanchett, gran trilogía basada en los libros de J.R.R. Tolkien.
"Alta fidelidad" (2000)
"¿Qué llegó antes: la música o la miseria?".
Estas palabras pronunciadas por John Cusack dan inicio a la adaptación de la novela del mismo nombre escrita por Nick Hornby. Entre discos de vinilo y reflexiones musicales, esta película supo cómo empezar fuerte juntando los dos grandes temas de su historia: la música y las desgracias personales de su protagonista.






