Escritos,noticias,poemas,Humor, música, pintura....Todo aquello que nos hace seguir y vibrar en nuestro día a día.
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lunes, 23 de noviembre de 2015
domingo, 8 de noviembre de 2015
La elegancia del erizo.
"¿Dónde se encuentra la belleza? ¿En las grandes cosas que, como las demás, están condenadas a morir, o bien en las pequeñas que, sin pretensiones, saben engastar en el instante una gema de infinitud?"
"Creo que la lucidez hace amargo el éxito, mientras que la mediocridad alberga siempre alguna esperanza".
domingo, 1 de noviembre de 2015
Muriel Barbery.
“Al final, la vida y la muerte no son sino la consecuencia
de una edificación bien o mal construida. Es lo que dice uno de los personajes
de Taniguchi: vives, mueres, son consecuencias. Es un proverbio del juego de Go
y un proverbio de vida.
Vivir, morir: no son más que consecuencias de lo que se ha
construido. Lo importante es construir bien. Por ello, me he impuesto una nueva
obligación: Voy a dejar de deshacer, de derribar, y me voy a poner a construir.”
La
elegancia del erizo. (Muriel Barbery)
miércoles, 21 de octubre de 2015
Emily Brontë.
"-Pues soñé -dijo- que estaba en el cielo, que comprendía y notaba que aquello no era mi casa, que se me partía el corazón de tanto llorar por volver a la tierra, y que, al fin, los ángeles se enfadaron tanto, que me echaron fuera. Fui a caer en medio de la maleza, en lo más alto de Cumbres Borrascosas, y me desperté llorando de alegría. Ahora, con esa explicación, podrás comprender mi secreto. Tanto interés tengo en casarme con Eduardo Linton como en ir al cielo, y si mi malvado hermano no hubiera tratado tan mal al pobre Heathcliff, yo no habría pensado en ello nunca. Casarme con Heathcliff sería rebajarnos, pero él nunca llegará a saber cuánto le quiero, y no porque sea guapo, sino porque hay más de mí en él que en mí misma. No sé qué composición tendrán nuestras almas, pero sea de lo que sea, la suya es igual a la mía, y en cambio la de Eduardo es tan diferente como el rayo lo es de la luz de la luna, o la nieve de la llama..."
-Cumbres borrascosas- Emily Brontë.
miércoles, 14 de octubre de 2015
RUDYARD KIPLING.
CUANDO LAS COSAS VAYAN MAL (No
abandones)
|
Cuando
vayan mal las cosas como a veces suelen ir,
cuando ofrezca tu camino sólo cuestas que subir,
cuando tengas mucho haber pero mucho que pagar,
y precises sonreír aun teniendo que llorar,
cuando ya el dolor te agobie y no puedas ya sufrir,
descansar acaso debes pero nunca desistir.
cuando ofrezca tu camino sólo cuestas que subir,
cuando tengas mucho haber pero mucho que pagar,
y precises sonreír aun teniendo que llorar,
cuando ya el dolor te agobie y no puedas ya sufrir,
descansar acaso debes pero nunca desistir.
Tras
las sombras de la duda,
ya plateadas ya sombrías,
puede bien surgir el triunfo,
no el fracaso que temías,
y no es dable a tu ignorancia figurarse cuan cercano,
puede estar el bien que anhelas y que juzgas tan lejano, lucha,
pues por más que en la brega tengas que sufrir.
ya plateadas ya sombrías,
puede bien surgir el triunfo,
no el fracaso que temías,
y no es dable a tu ignorancia figurarse cuan cercano,
puede estar el bien que anhelas y que juzgas tan lejano, lucha,
pues por más que en la brega tengas que sufrir.
¡Cuando
todo esté peor, más debemos insistir!
Si en la lucha el destino te derriba,
si todo en tu camino es cuesta arriba,
si tu sonrisa es ansia satisfecha,
si hay faena excesiva y vil cosecha,
si a tu caudal se contraponen diques,
Date una tregua, ¡pero no claudiques!
"Porque en esta vida nada es definitivo,
toma en cuenta que: todo pasa, todo llega y todo vuelve"
Si en la lucha el destino te derriba,
si todo en tu camino es cuesta arriba,
si tu sonrisa es ansia satisfecha,
si hay faena excesiva y vil cosecha,
si a tu caudal se contraponen diques,
Date una tregua, ¡pero no claudiques!
"Porque en esta vida nada es definitivo,
toma en cuenta que: todo pasa, todo llega y todo vuelve"
KIPLING.
martes, 6 de octubre de 2015
Se resuelve incógnita sobre las auroras boreales.
Las bellas luces de las auroras boreales son el
resultado del choque de las eyecciones de masa solar contra la magnetosfera de
la Tierra.
En este fenómeno las partículas cargadas procedentes del Sol entran
en contacto con el campo magnético de nuestro planeta, chocan con los átomos de
oxígeno y nitrógeno convirtiendo la noche en un espectáculo de luces de
colores.
Sin embargo, aún quedaban algunos cabos sueltos en todo este proceso, como
por ejemplo, ¿cómo logran los electrones de la aurora boreal alcanzar
velocidades tan altas?, pues, un equipo de científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts, el
célebre MIT, ha analizado las interacciones de estas partículas solares con la
magnetosfera de la Tierra, y han descubierto que, la región activa
situada en el extremo de la magnetosfera de la Tierra es aproximadamente 1.000
veces más grande de lo que se pensaba. Lo que permite esta gran
aceleración de los electrones.
"Siempre habíamos pensado que la región activa del extremo
de la magnetosfera era muy pequeña. Pero ahora se ha demostrado que puede ser
muy grande, y puede acelerar muchos electrones", dice Jan
Egedal.
Los recientes descubrimientos y esta ampliación de la zona activa de nuestra
magnetosfera, permitirán conocer y predecir con más exactitud las corrientes
de alta energía de electrones procedentes del espacio, responsables de muchos de
los daños causados en satélites y telecomunicaciones.
jueves, 1 de octubre de 2015
Veroño con Súper Luna.
El Otoño entró el miércoles 23 de Septiembre a las10 horas y
21 minutos y durará 89 días 20 horas,
por lo que terminará el 22 de Diciembre con el comienzo del invierno y a las
puertas del nuevo año.
Se prevé un otoño con temperaturas más altas de lo normal en
esta época del año en todo el país, y, mientras que decimos au revoir al verano
y bienvenue a los días fresquitos del Otoño, existe esa otra “estación” llamada
Veroño ( entre Verano y Otoño). Días de calorcito y noches fresquitas. Una
gozada. 27º por mis lares.
Imagen del eclipse.
martes, 22 de septiembre de 2015
¿Por qué el otoño es amarillo en Europa y rojo en Norteamérica?
El fenómeno de que en los otoños de América y Extremo Oriente predominen
los rojos, frente a los amarillos europeos, es conocido desde antiguo.
En Nueva
Inglaterra está ganando peso una industria muy peculiar: el otoño.
En los últimos
años, en estados como Massachusetts, Vermont o New Hampshire, se ha popularizado
la actividad del leaf peeping, algo así como “observación de hojas” y consistente en un turismo que visita aquellos
paisajes para disfrutar de los colores otoñales. Massachusetts, por ejemplo,
recibe cada octubre dos millones y medio de visitantes, un treinta por ciento
de los cuales viaja desde lugares de todo el mundo solo para contemplar el
otoño.
¿Qué tiene el otoño en Nueva Inglaterra? Pues una espectacular
gradación de tonos que comprende el rojo, el amarillo, pardo, púrpura, y verdes
claros y oscuros. Claro está que, en
Europa estamos acostumbrados a otoños en los que podríamos adjetivar los
colores con muchos matices, pero siempre del amarillo.
Al llegar el otoño, la planta recoge velas para prepararse
a aguantar los rigores del invierno en un estado de mínima actividad. La planta
deja de producir clorofila y recicla hacia su cuerpo leñoso todos los valiosos
nutrientes de sus paneles solares. La hoja muere; pero antes, la ausencia de
clorofila deja al descubierto los colores amarillos de los carotenoides.
Sin embargo, en los árboles americanos y asiáticos sucede algo insólito. Al
llegar el otoño, los árboles comienzan a fabricar otro
pigmento llamado antocianina, de color rojo. Esto explica el porqué de la diferencia de colores. Otra cosa es entender
con qué fin la planta invierte tanto empeño en producir un nuevo pigmento
cuando la hoja está a punto de desecharse.
Hasta aquí, los hechos. Pero qué sentido biológico
tiene la producción de antocianina y por qué los árboles europeos prescinden de
ella. Respecto a lo primero, una teoría sugiere que, el color rojo disuade a los
insectos, los áfidos, o pulgones, evitan poner sus huevos en las hojas con
antocianina, que las plantas fabrican como señal de peligro productos químicos
defensivos: los pulgones saben cómo eludir las plantas que podrían matarlos, y
estas consiguen evitar la infestación. Es una hipótesis.
Existen otras teorías: Los árboles y sus insectos atacantes están expuestos
a temperaturas extremas en invierno, mientras que los arbustos quedan cubiertos
de nieve; “tienen un iglú natural”, por lo que los árboles no precisan el color
rojo ya que sus parásitos mueren durante la estación fría. Mientras que los
arbustos escandinavos necesitan mantener esta protección.
Siendo así, ¿por qué los árboles americanos y
asiáticos se han visto obligados a conservar sus señales de advertencia,
mientras que los europeos han podido prescindir de ellas?.. Para resolver el
misterio, los científicos ampliaron su estudio a las condiciones geográficas y
climáticas en la historia reciente del planeta, y advirtieron una curiosa
circunstancia: en Europa las principales cadenas
montañosas discurren de este a oeste, mientras que en América y Asia lo hacen
de norte a sur.
Los humanos vivimos en la Glaciación Cuaternaria, una Edad del Hielo
marcada por períodos glaciales, de frío más intenso, y otros interglaciales,
como el actual, con temperaturas más moderadas. Es decir, que en América las
especies, incluyendo los parásitos de las plantas, pudieron emigrar al norte o
al sur en función de las condiciones del clima, mientras que en Europa las
cordilleras se lo impedían y morían atrapadas por los hielos. Libres de la
infestación, los árboles europeos pudieron prescindir del caro peaje de
producir antocianina.
La naturaleza te enseña cosas que
los libros no pueden.
De -Ventana al conocimiento-.
miércoles, 9 de septiembre de 2015
El cerebro de una persona enamorada.
En esta época estival en la que salimos más, compartimos con
amigos, conocemos gente ..., seguramente, más de uno se habrá enamorado. Y aunque
el enamoramiento no es ninguna enfermedad, cerebralmente y desde lejos lo puede
parecer.
Existen cinco cosas, más o menos insólitas, que el amor
parece hacer con la mente.
1. Crea adicción. De entre las áreas cerebrales estimuladas por el amor, unas destacan sobremanera: las que conforman el circuito de recompensa, entre ellas, el núcleo accumbens, una pequeña zona situada unos centímetros detrás de los ojos, muy sensible a la dopamina (neurotransmisor que aumenta enormemente con el enamoramiento) y al que se conoce, popularmente, como el centro del placer. Es el que se activa cuando recibimos un premio, cuando tenemos sed y bebemos agua o cuando consumimos prácticamente cualquier tipo de droga, este circuito de recompensa es también el circuito de la adicción, de ahí el carácter adictivo de las primeras fases del amor.
2. Nos remite a la familia, queramos o no. La oxitocina y la vasopresina son dos pequeñas hormonas cuya máxima producción tiene lugar en momentos aparentemente lejanos al enamoramiento: en el parto y durante la lactancia (a medida que el bebé succiona del pezón). Entre sus muchas funciones están la de fortalecer el vínculo entre la madre y el hijo. Y de ello se aprovecha también el amor (romántico).
En el enamoramiento se aumenta la producción de oxitocina y vasopresina. Esto
tiene sentido desde un punto de vista evolutivo: se gasta un tiempo y una
energía en encontrar a una pareja idónea. Una vez conseguida, el lazo
debe reforzarse para tratar de garantizar que ambos cuidarán de la posible
descendencia. Así es al menos como la naturaleza tiende a “pensar”.
3. Nubla el juicio y la razón. Los científicos suelen usar lo que se conoce como “resonancia magnética funcional”, técnica que capta la mayor o menor llegada de oxígeno a cada área, un sinónimo de la demanda que la actividad crea. Durante el enamoramiento, el circuito de recompensa trabaja con especial fervor, la corteza prefrontal parece “apagarse”. Esta última es el área del cerebro más propiamente humana, la responsable fundamental de nuestra capacidad de razonar y emitir juicios elaborados.
Las consecuencias: el amor nubla, al menos sobre
la persona amada, la capacidad crítica. Eso explicaría la creencia de que “el
amor es ciego”, o incluso la sentencia de Ortega y Gasset, que lo definió como
“un estado de imbecilidad transitorio”…. Pero obedece a una razón: aumenta las
posibilidades de unión. O, resumido por Nietzsche, “siempre hay algo de locura
en el amor, pero siempre hay algo de razón en la locura.”
4. Produce estrés y da valor. El amor produce una ola de estrés a lo largo del tiempo. En un principio el cerebro manda señales para que se produzca más adrenalina y, ese grado de estrés, permite superar el miedo inicial, lo que se conoce como neofobia. Con los meses el mecanismo disminuye, dando lugar a una sensación de tranquilidad (el resto de hormonas y circuitos implicados también se modulan con el tiempo).
Lo
curioso es que este fenómeno es uno de los
pocos
en los que los acontecimientos cerebrales entre amor romántico y maternal
no se solapan, porque en el cerebro de una madre,
también tiene lugar una activación del área de recompensa y una subida de
dopamina; igualmente, hay un aumento claro de oxitocina y vasopresina; e
incluso también se produce una inhibición de la corteza prefrontal (la madre
“suspende el juicio” cuando de su hijo se trata).
5. Te hace monógamo (o no). La ciencia no ha sido capaz de determinar aún si por naturaleza somos monógamos, polígamos o monógamos secuenciales, pero sí se saben algunas de las cosas que influyen en esta realidad. Algunas variantes de los receptores de vasopresina, por ejemplo, se han asociado con una mayor o menor promiscuidad.
En resumen, que la razón no puede comprender a la pasión en toda su complejidad. Porque la ciencia será capaz de decirnos muchas cosas sobre la química y los mecanismos cerebrales implicados en el amor, pero no nos hará entender su magia, eso solo se puede entender estando enamorado. Es posible que su esencia se entienda mejor desde la poesía, la música o el arte, y la ciencia pueda contribuir a comprender parte de su misterio.
miércoles, 2 de septiembre de 2015
Nueva temporada.
Hola de nuevo. Espero que la vuelta a la normalidad- después
de este descanso estival -, no se os haga demasiado cuesta arriba y pesada..
Y no lo digo por tener que enfrentarse de nuevo a la vida
cotidiana, que también; si no que, por regla general, volvemos más cansados que cuando nos
fuimos.. pero ¡bendito cansancio!;
porque las vacaciones, son ese gran oasis en el que repostamos para tomar
fuerzas y seguir con el batallar de nuestro día a día.
Espero que hayáis disfrutado mucho de vuestro
descanso.
sábado, 20 de junio de 2015
miércoles, 10 de junio de 2015
Ana María Matute
Ana María Matute Barcelona. La
tercera mujer que recibió el Premio
Cervantes en 2010, fue elegida el 27 de junio de
1996 miembro de la Real Academia Española con la Silla “K”, tomó posesión el 18 de enero de 1998 con el
discurso titulado “En el bosque “.
"Antes
de saber leer, los libros eran para mí como bosques misteriosos. Me acuciaba
una pregunta: ¿ cómo era posible que de aquellas páginas de papel, de aquellas
hormiguitas negras que la surcaban se levantara un mundo ante mis ojos, mis
oídos y mi corazón de niña? ¿Qué clase de magia, de sortilegio era aquel que
sobrepasaba cuanto yo vivía y cuanto vivía a mi alrededor? Criaturas, deseos,
sueños, personas y personajes, y tiempos desconocidos bullían allí. De pronto,
la palabra hablada se orientaba entre los árboles y los matorrales, descorría
el velo y hacía que apareciesen ante mis ojos cuantas innumerables miradas,
memorias y atropellos pueblan el mundo. «Cuando yo sea mayor —pensaba— haré
esto». Ni siquiera sabía que «esto» era participar del mundo imaginario de la
literatura.
y
próximo, oscuro y transparente— encontraba su lugar sobre el papel, en el arte
combinatoria de las palabras. Jamás había experimentado, ni volvería a
experimentar en toda mi vida, una realidad más cercana, más viva y que me
revelara la existencia de
otras
realidades tan vivas y tan cercanas como aquellas."
jueves, 28 de mayo de 2015
Al fuego del hogar
Aún no
pongáis las manos junto al fuego.
Refresca ya, y las mías
están solas; que se me queden frías.
Entonces qué rescoldo, qué alto leño,
cuánto humo subirá, como si el sueño,
toda la vida se prendiera. ¡Rama
que no dura, sarmiento que un instante
es un pajar y se consume, nunca,
nunca arderá bastante
la lumbre, aunque se haga con estrellas!
Este al menos es fuego
de cepa y me calienta todo el día.
Manos queridas, manos que ahora llego
casi a tocar, aquella, la más mía,
¡pensar que es pronto y el hogar crepita,
y está ya al rojo vivo,
y es fragua eterna, y funde, y resucita
aquel tizón, aquel del que recibo
todo el calor ahora,
el de la infancia! Igual que el aire en torno
de la llama también es llama, en torno
de aquellas ascuas humo fui. La hora
del refranero blanco, de la vieja
cuenta, del gran jornal siempre seguro.
Refresca ya, y las mías
están solas; que se me queden frías.
Entonces qué rescoldo, qué alto leño,
cuánto humo subirá, como si el sueño,
toda la vida se prendiera. ¡Rama
que no dura, sarmiento que un instante
es un pajar y se consume, nunca,
nunca arderá bastante
la lumbre, aunque se haga con estrellas!
Este al menos es fuego
de cepa y me calienta todo el día.
Manos queridas, manos que ahora llego
casi a tocar, aquella, la más mía,
¡pensar que es pronto y el hogar crepita,
y está ya al rojo vivo,
y es fragua eterna, y funde, y resucita
aquel tizón, aquel del que recibo
todo el calor ahora,
el de la infancia! Igual que el aire en torno
de la llama también es llama, en torno
de aquellas ascuas humo fui. La hora
del refranero blanco, de la vieja
cuenta, del gran jornal siempre seguro.
¡Decidme que no es tarde! Afuera deja
su ventisca el invierno y está oscuro.
Hoy o ya nunca más. Lo sé. Creía
poder estar aún con vosotros, pero
vedme, frías las manos todavía
esta noche de enero
junto al hogar de siempre. Cuánto humo
sube. Cuánto calor habré perdido.
Dejadme ver en lo que se convierte,
olerlo al menos, ver dónde ha llegado
antes de que despierte,
antes de que el hogar esté apagado.
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